Policía detiene a tres presuntos implicados en el asesinato del conductor de la línea 18 de Translima
La Policía Nacional del Perú capturó a dos hombres y una mujer en una vivienda de la zona de Collique, en el distrito de Comas, por ser los presuntos responsables del asesinato del transportista Freddy Espinoza Tena, quien fue atacado a balazos cuando conducía su unidad de la línea 18 de la empresa Translima en el cruce de las avenidas Chimpu Ocllo y Túpac Amaru en Carabayllo.
Según las primeras investigaciones lideradas por la Dirección de Investigación Criminal, los detenidos estarían vinculados a una red de extorsión que exige pagos ilegales a diversas rutas de transporte público en el sector norte de la capital.
Los agentes policiales llegaron hasta el inmueble en Comas tras seguir el rastro de los sospechosos del atentado contra el conductor. Durante la intervención, los efectivos de la Dirincri incautaron armas de fuego y sustancias ilícitas. Los detenidos fueron trasladados a la sede policial para las diligencias correspondientes.
El general Víctor Reboredo, jefe de la Dirincri Nacional, señaló que se están realizando pericias técnicas para confirmar la participación directa de los detenidos en el homicidio.
"Con las armas de fuego, con las pistolas, con características similares a lo que ha quedado en radiografía en el evento criminal y esto es lo que tenemos hasta este momento", dijo el oficial a la prensa. La Policía busca establecer científicamente la responsabilidad de quién efectuó los disparos contra el trabajador de Translima a través de pruebas de balística.
El alto mando policial precisó que uno de los sujetos ya ha sido identificado como integrante de la banda criminal investigada y que los testimonios preliminares indican el uso habitual de las armas incautadas para actividades delictivas en la zona.
De acuerdo a la Policía, los detenidos no solo estarían involucrados en el ataque a la empresa Translima, sino que también se les atribuyen presuntas extorsiones contra empresas de transporte interprovincial, combis y mototaxis que circulan por los distritos del norte limeño.
Las bandas criminales han sembrado el terror en el sector mediante el cobro de cupos, una situación que los trabajadores denuncian haber padecido durante los últimos dos años bajo constantes amenazas contra su integridad.
Los tres sospechosos permanecen bajo custodia mientras el Ministerio Público evalúa las evidencias recogidas en el lugar de la captura.
La Policía Nacional sostiene que estas capturas representan un avance importante en la desarticulación de grupos delictivos que operan bajo la modalidad del sicariato y la extorsión en Lima Norte.
A pesar de los esfuerzos médicos en el Hospital Nacional Sergio Bernales de Collique, la familia del conductor Freddy Espinoza Tena, de 56 años, confirmó este martes su lamentable fallecimiento tras permanecer en la unidad de cuidados intensivos debido a la gravedad de sus heridas.
Como consecuencia directa de este atentado y ante la falta de garantías de seguridad, aproximadamente 60 unidades de la línea 18 de Translima suspendieron totalmente sus operaciones en el paradero Vega, a la altura del kilómetro 26.5 en Carabayllo.
Los transportistas manifestaron que se ven obligados a pagar una cuota diaria de 27 soles con 50 céntimos a la empresa para poder laborar, sin que esto garantice su protección frente a las mafias.
Según las primeras investigaciones lideradas por la Dirección de Investigación Criminal, los detenidos estarían vinculados a una red de extorsión que exige pagos ilegales a diversas rutas de transporte público en el sector norte de la capital.
Los agentes policiales llegaron hasta el inmueble en Comas tras seguir el rastro de los sospechosos del atentado contra el conductor. Durante la intervención, los efectivos de la Dirincri incautaron armas de fuego y sustancias ilícitas. Los detenidos fueron trasladados a la sede policial para las diligencias correspondientes.
El general Víctor Reboredo, jefe de la Dirincri Nacional, señaló que se están realizando pericias técnicas para confirmar la participación directa de los detenidos en el homicidio.
"Con las armas de fuego, con las pistolas, con características similares a lo que ha quedado en radiografía en el evento criminal y esto es lo que tenemos hasta este momento", dijo el oficial a la prensa. La Policía busca establecer científicamente la responsabilidad de quién efectuó los disparos contra el trabajador de Translima a través de pruebas de balística.
El alto mando policial precisó que uno de los sujetos ya ha sido identificado como integrante de la banda criminal investigada y que los testimonios preliminares indican el uso habitual de las armas incautadas para actividades delictivas en la zona.
De acuerdo a la Policía, los detenidos no solo estarían involucrados en el ataque a la empresa Translima, sino que también se les atribuyen presuntas extorsiones contra empresas de transporte interprovincial, combis y mototaxis que circulan por los distritos del norte limeño.
Las bandas criminales han sembrado el terror en el sector mediante el cobro de cupos, una situación que los trabajadores denuncian haber padecido durante los últimos dos años bajo constantes amenazas contra su integridad.
Los tres sospechosos permanecen bajo custodia mientras el Ministerio Público evalúa las evidencias recogidas en el lugar de la captura.
La Policía Nacional sostiene que estas capturas representan un avance importante en la desarticulación de grupos delictivos que operan bajo la modalidad del sicariato y la extorsión en Lima Norte.
A pesar de los esfuerzos médicos en el Hospital Nacional Sergio Bernales de Collique, la familia del conductor Freddy Espinoza Tena, de 56 años, confirmó este martes su lamentable fallecimiento tras permanecer en la unidad de cuidados intensivos debido a la gravedad de sus heridas.
Como consecuencia directa de este atentado y ante la falta de garantías de seguridad, aproximadamente 60 unidades de la línea 18 de Translima suspendieron totalmente sus operaciones en el paradero Vega, a la altura del kilómetro 26.5 en Carabayllo.
Los transportistas manifestaron que se ven obligados a pagar una cuota diaria de 27 soles con 50 céntimos a la empresa para poder laborar, sin que esto garantice su protección frente a las mafias.
